Los Juegos Moriscos de Purchena cuentan con una identidad propia construida alrededor de su historia, sus pruebas y sus símbolos. Para la edición de 2026, el Ayuntamiento de Purchena buscaba que esa identidad también estuviera presente en los reconocimientos entregados a los participantes.
El diseño de los trofeos parte de las Piedras Burxanas, uno de los elementos vinculados a esta singular competición. Su característica forma se reinterpretó para convertirla en el propio cuerpo del galardón, en lugar de utilizar un trofeo genérico al que simplemente añadir la imagen del evento.
A partir de una misma línea visual se desarrollaron las distintas piezas de la colección, adaptando cada trofeo a la disciplina, categoría y clasificación correspondiente. Entre las pruebas representadas se encuentran el lanzamiento de piedra y el lanzamiento de honda.
Fabricados mediante impresión 3D, los trofeos convierten un símbolo estrechamente ligado a Purchena y a sus Juegos Moriscos en un reconocimiento creado específicamente para la edición de 2026.
Un proyecto en el que la fabricación personalizada permite que el propio trofeo también hable del lugar, de la competición y de su historia.